Fabricación de una diana 3D: el oso ibérico

Mostramos, paso a paso, el proceso de diseño y fabricación de una diana 3D para recorrido de bosque de grandes dimensiones, con un acabado y calidad en cuanto a coste y resistencia al uso que no desmerece frente a las dianas industriales.

foto arquero celta
Documentándose para elaborar el oso

La creación comienza con un estudio de las formas del animal, mediante información fotográfica y volumétrica, que nos dé una idea cabal de las proporciones del oso. A continuación se abocetan diferentes posturas teniendo en cuenta algunas necesidades que van a condicionar el diseño:

  • La estabilidad del volumen ya que debe sostenerse en pie sin necesidad de clavarlo al suelo, aunque después se haga para que permanezca siempre en el mismo sitio durante la competición.
  • Igualmente hay que tener presente el ahorro en el uso de material, ya que el fin primordial de la fabricación de estos animales se basa en el ahorro sustancial frente a los adquiridos en el mercado.
  • Por otro lado, las formas deben ajustarse a la mayor resistencia para la manipulación; el animal no puede ser frágil ni difícil de trasportar. Hay que tener previsto que en los traslados se le pondrán otros animales u objetos encima y no deben existir partes salientes que sean susceptibles de romperse.

foto arquero celta
El boceto definitivo
Una vez tomada la decisión se traslada la idea a papel milimetrado, encajándolo en los límites de altura y anchura deseados a escala 1:10. Una vez hecho el boceto se calcula la cantidad de tiras necesarias de foam para solicitarlas al proveedor si no se tienen.

Reticulando un cartón en cuadrículas de diez centímetros, se pasa el boceto a escala real, obteniendo el perfil deseado. En esta fase es primordial que el perfil sea acorde con nuestros propósitos ya que va a ser la silueta que verá el tirador, quedando el resto de las vistas en segundo plano.

foto arquero celta
Pegando las tiras de foam
Estando conformes con la silueta de cartón se comienza a recortar las tiras de foam para después pegarlas entre sí y conseguir las planchas iguales a la silueta de cartón. Estas planchas tienen el ancho de la tira de foam, o sea: cinco centímetros.

Con objeto de ahorrar material, del interior de estas planchas se recortan las piezas exteriores de inferior tamaño, rellenando el hueco que queda con recortes de tiras. En este caso, del interior de la parte central se han sacado planchas de los brazos del oso. Por razones de peso y dada la anchura de este animal, el relleno de estos recortes ha sido parcial.

foto arquero celta
La cabeza del oso. A la derecha, la plantilla
Las planchas obtenidas se pegan entre sí obteniendo un volumen casi prismático del oso.

El tamaño ha obligado a iniciar el tallado en dos mitades separadas, además de independizar la cabeza. Una vez talladas las dos mitades, se pegan para perfilar el volumen completo del cuerpo, dándole los últimos detalles.

foto arquero celta
El cuerpo ensamblado
El tallado se realiza con un cuchillo de cocina ya que la hoja de un cuter es demasiado flexible y más difícil de afilar.

Existe el problema, aun no resuelto, de que el volumen no queda completamente redondeado, sino que al verse los cortes planos del cuchillo, la superficie está facetada y como este material es muy resistente a la abrasión no se pueden lijar estas aristas.

foto arquero celta
La cabeza ya imprimada
La fase de pintado se inicia con una capa de caucho impermeabilizante blanco que es una pintura flexible que acompañará al foam cuando se cierre, en parte, el agujero del flechazo. Se le dan dos manos con objeto de cerrar los poros del foam, consiguiendo una superficie lisa.

foto arquero celta
El resultado final
El color se comienza con una capa de fondo de marrón oscuro, tonalidad dominante en el pelaje del oso ibérico, dándole contraste con un marrón más claro (marrón y ocre) o más oscuro (marrón y negro) , rematando los detalles como los ojos, el hocico, los colmillos, etc en su color.

Para la colocación en el campo de la diana se le introducen dos tubos de PVC en las patas, que serán el alojamiento de los redondos de obra que se clavarán en el suelo.

Por motivos de tamaño, la cabeza está separada del tronco, uniéndose entre sí mediante dos astiles de flecha.

Javier CALDERÓN

© 2004 Club de Tiro con Arco Alfacar - Última modificación realizada el 6 de diciembre de 2004